A la persona anónima quien quizás acaba de recoger este folleto…

 

Como un ejecutivo de negocios, yo estoy viajando más de 300,000 kilómetros cada año y me alojo en muchos lugares diferentes pero probablemente no le conozco a Ud., probablemente nunca le he conocido, y probablemente nunca voy a poder conocerle, a menos que…

…Ud. me busque en los años venideros porque este folleto le ayudó un poco de alguna forma en cuanto a esa extraña área de nuestras vidas que llamamos “lo espiritual.”

 

La “zona espiritual” es increíblemente confusa para el hombre moderno. Me sorprenden con frecuencia las ideas tan vagas que la gente tiene hoy en día sobre temas como “Dios”, “cielo,” y “salvación.” Por no mencionar las “rarezas” de las sectas, fanáticos religiosos, algunos predicadores que salen por la televisión, algunos movimientos de “enriquecerse mediante la religión,” etcétera.

 

Ud., como la mayoría de la gente, probablemente piensa que “debe haber algo verdadero en todo esto,” pero no tienen ninguna idea de como se puede distinguir lo falso de lo verdadero—es decir, decidir entre tantas denominaciones, religiones y términos raros para poder encontrar lo que es “verdaderamente real y auténtico.” No sólo esto, sino que probablemente Ud. conoce a personas cuyas vidas han sido bien enriquecidas y afectadas muy positivamente mediante todo esto, ¡pero también a personas que han “mutado” o cambiado negativamente por lo mismo!. De hecho, quizás Ud., como yo, ha tenido personalmente malas experiencias con fanáticos religiosos o “vendedores religiosos de alta-presión” o rituales de la iglesia primitiva, o viendo a orgullosos que se creen que son más santos que cualquier otro. Además, si agregamos las obvias presiones de tiempo que nos impone la vida moderna, es probable que Ud. nunca haya tenido la oportunidad de considerar lo espiritual de una manera que no sea amenazante ni apurada, sino clara y equilibrada.

 

Otro problema obvio tiene que ver con el desafío de discernir entre los charlatanes y los que tienen experiencia verdadera y sabiduría significativa en esta área. Y aun si se puede encontrar a alguien con un conocimiento sincero y profundo en esta área, a veces tal persona no puede explicarlo en manera clara, ni explicar en términos entendibles lo que son las cosas centrales. En vez de hacerlo, usan términos como “la redención,” y “el Salvador,” y “el cielo,” y “Pídele a Jesús a que venga a su corazón,” y “Abre la puerta de tu corazón a Dios.” Incluso, tales personas esperan que entendamos a lo que se refieren (y que entonces lo creamos).

Bueno, no me malentienda: muchas de tales personas son auténticas y tienen la verdad—ya tienen una relación con Dios, y Él está obrando silenciosamente en sus vidas, y generalmente ellos tienen la perspectiva correcta. También, batallan con cuestiones morales diariamente, y de verdad se preocupan profundamente por otros—pero a veces no saben muy bien como se puede comunicar eficazmente—a personas como nosotros—el “que, por que, y como” de su “forma de ver el mundo”/experiencia, no importa cuan gloriosa sea.

 

De hecho, soy una de esas personas (¡como probablemente ya lo habrá deducido!), pero me metí en todo esto un poco tarde. No descubrí este punto de vista ni aproveché esta oportunidad hasta el año final de mi tiempo universitario, hace más de 25 años. No tenía un trasfondo religioso que usara esos términos, por lo tanto, estuve un poco confundido y perplejo durante los primeros años hasta que pude aprender el “ nuevo idioma .”

 

Debido a ello tuve que trabajar duramente para poder entender lo que estaba empezando a experimentar en mi vida diaria. Y, ya sea afortunada o desafortunadamente, pero yo no podía aprender al lenguaje ciegamente; simplemente era yo demasiado “intelectual” en aquella época.

 

 Nuevamente, no me malentienda . Yo no soy más “tonto” ahora de lo que era en aquel tiempo (aunque, cuanto más continúo con la vida, me siento frecuentemente como que no estoy bien preparado para enfrentarme con las complejidades y los desafíos de la vida).

 

Para ser honesto, yo he tenido que leer y estudiar y agonizar (¡y aún orar!) sobre preguntas de filosofía, historia, ciencia, arqueología, las religiones mundiales, etcétera—para asegurar que pudiera entender y confiar en (y gozar de) mi Dios con un corazón y una conciencia limpios.

 

Al iniciar la búsqueda de la verdad, descubrí pronto que el Dios de la verdad no tiene temor de mis preguntas. (Frecuentemente, yo estaba temeroso de las “preguntas difíciles,” y para garantizar que las enfrentara, una oleada constante de personas se me acercaban “por casualidad” a lo largo de los años haciéndome tales preguntas, y poco después, desaparecían —¡no había escape para mí!) Ciertamente no tengo todas las respuestas, pero a la mayoría de las preguntas he podido contestar de manera satisfactoria (intelectualmente y emocionalmente) para mí . Cada año me llegan nuevas preguntas (y algunas excelentes de mis hijos o mis compañeros de trabajo), ¡y quizás Ud. va a enviarme una que es bien difícil!

Ya he hablado (o escrito) bastante y quizás demasiado de mis motivos y perspectiva de trasfondo, por eso, debo empezar. Lo que quisiera hacer por usted, amigo mío, es intentar resumir lo que he aprendido—en palabras sencillas—para que pueda evaluar su veracidad y a fin de que pueda usar la información en su búsqueda de encontrar significado y propósito en la vida. Pero déjeme advertirle —como probablemente Ud. ya sabe, con cada oportunidad viene un desafío. Si una verdad le confronta “cara-a-cara” aquí, el desafío suyo será no ignorarla, sino tratarla con honestidad, y en algunos casos, en manera humilde. La verdad y la realidad tienen una manera extraña de obligarnos a “rendir cuentas” por lo que hacemos con ellas…en nuestras vidas personales, profesionales y sociales.

 

Lo que he aprendido en la segunda época de mi vida (que ha durado por 25 años):

 

1. Hay algo “más allá” que este universo físico—algo que lo “creó” , causó que existiera.

Sin duda, la gran mayoría de seres humanos ha creído esto desde nuestros inicios. Desde el momento que empezamos a escribir nuestros primeros pensamientos hace 6,000 a 8,000 años, hemos demostrado que hay dos cosas las cuales han dominado nuestra mente: ¡Dios y el dinero! Los primeros registros de nuestra civilización registran sistemas económicos bien amplios, además de creencias religiosas muy complejas y desarrolladas. Mucho antes de que algunos poderosos de élite descubrieran la utilidad de la religión para el control social, los reyes temían a los dioses y espíritus de sus tierras y de las tierras de otros reinos. el concepto de un dios no fue inventado por los poderosos para controlar a los débiles— era algo que ya estaba bien arraigado en nuestro pensamiento desde el inicio. Aun la poca información que tenemos de antes de la invención de la escritura nos muestra criaturas “sobrenaturales” y costumbres funerarias prehistóricas, de enterrar a los muertos, las cuales nos dan la evidencia de la creencia en “una vida más allá” para ellos. Los registros más tempranos de sistemas religiosos que tenemos exhiben conceptos variados, fuertes, imaginativos y frecuentemente vanos de este “más allá,” pero sin duda nos confirman que siempre hemos tenido una creencia universal en algo poderoso “más allá” de este universo físico.

 

La situación en el siglo presente no es completamente diferente. La gran mayoría de los seres humanos creen en algún tipo de realidad “más allá,” la cual está involucrada de alguna forma en los eventos y naturaleza del universo físico. La gran mayoría del mundo occidental es teísta o sobrenaturalista, como la mayoría básica de los científicos y una porcentaje considerable de filósofos (como se demuestra en las encuestas y listas de socios en las organizaciones profesionales relacionadas con ellos). Los conceptos de este “más allá” varían, por supuesto, pero el hecho de algo “más allá” está aceptado extensamente. 

Y, quizás pueda añadir, la tendencia de las estadísticas hacia la creencia de algo “más allá” está aumentando. Mientras que algunos hace 50 años habían especulado que la “ciencia” iba de alguna forma a quitar todos los “huecos” y resolver los misterios del universo (asumiendo por alguna razón que la creencia en la existencia de Dios dependía de alguna manera en Su utilidad (fuera Él/Ella/Eso/Ellos) como una premisa en una teoría científica), lo que realmente ha sucedido es lo contrario. La ciencia en realidad ha encontrado algo de “más allá” delante de nuestras narices—¡algunos “huecos” reales en nuestro universo físico! Mientras que lo escribo, la ciencia de la conciencia humana en esencia ha planteado la idea de un nuevo paradigma de la realidad, para permitir la existencia de los elementos “más allá” de la conciencia; los físicos cuánticos y de partículas se han convencido de que algunos tipos de partículas físicas elementales entran en un momento y salen en otro de la existencia , desde algún universo virtual “debajo del umbral de la existencia” (¡!), los matemáticos y filósofos están hablando de la “existencia” no física de “entidades abstractas” e“ideales,” y los astrofísicos de la teoría del big bang están mirando detenidamente y cuidadosamente a la “creación ex nihilo” (“creación de la nada”) y “diseño inteligente” (“creacionismo”) y haciéndose más místicos…

Bueno, yo reconozco que normalmente no se puede llegar a la verdad solo por ver cuantos creen en algo y aun ahora puedo oír en mi cabeza la voz de mi mamá, diciendo como solía hacerlo: “Bueno, Glenn, ¿si todos saltaran de un barranco…(vas a saltar también)?” Pero cuando nos enfrentamos con esta casi universal creencia (de todo el género humano) en algo “más allá,” también recuerdo las palabras de mi papá ofreciéndome un poco de sabiduría: “Si te encuentras conduciendo tu carro en bastante tráfico, pero todos los carros te vienen contra, ¡quiere decir que probablemente te has equivocado, y estás en una calle no de doble vía, sino de una vía no más!”

 

Por lo menos, esto apoya la idea de que sería bastante desaconsejable rechazar sin reflexionar tal creencia en algún tipo de “más allá.” Hay suficiente prueba para que la realidad de algún tipo de “más allá” sea por lo menos posible y aun pueda ser probable.

 

Y aun mi propia experiencia apoya la idea de algo “más allá” que es una causa que produce un efecto. Como un ejecutivo de negocios, entiendo bien que no se pueden fabricar productos de calidad de la nada y sin bastante reflexión, esfuerzo, preparación y supervisión. Reconozco que los productos no se crean a sí mismo y que las plantas de manufactura no simplemente de despliegan por sí mismas en base a las leyes básicas de la física (¡!). Cada cosa tangible que jamás he visto ha sido un “efecto” de algo distinto, de lo cual fue anteriormente una “causa.” Aun estas relaciones entre las causas y los efectos nos muestran el significado principal de algo “más allá” porque una “causa” en un sentido está “más allá” de su efecto, y el “efecto” es de alguna forma dependiente de su “causa.” Lo que quiere decir que el “más allá” puede ser simplemente un tipo de prioridad causal, “distancia” causal, o aun una cierta separación. Por tanto, esta noción a mí me parece razonablemente intuitiva.

 

Y, a pesar de que parezca un problema filosóficamente al inicio, la idea de una Causa Primera (la cual empezó todo) que es en sí mismo “sin causa” parece ser mucho menos problemática que una idea de una “ regresión infinita” de una cadena de causas que se extienden infinitamente hacia atrás—pero nunca con algo para arrancarlo, darle inicio (pero eso no tiene que ver en absoluto con las implicaciones de una cosmología de un big bang en cuanto al inicio actual del universo).

 

Mientras escribo todo esto con el teclado, quizás yo sea un análogo (ejemplo) de esta idea. Según mucho pensamiento corriente en estudios de la conciencia, mi propia conciencia tiene elementos los cuales están “más allá” del universo físico como lo hemos considerado hasta ahora. Y esta agencia “más allá” de alguna manera influye el centro físico de mi cerebro, con la consecuencia de la influencia en mis dedos, y después en el teclado, y todo esto produce esta oración/frase. A mi me parece una idea lo suficientemente clara y razonable.

 

El nivel de precisión de este concepto de lo “más allá” es insuficiente, como que no es muy concreto; pero se puede decir lo mismo de otros conceptos comunes tales como “persona,” “volición,” “causa,” “desesperación,” “lógico,” “sabiduría,” “el bien,” “individuo,” “fuerza,” “campo,” “luz,” etcétera. El hecho que no puedo dar definiciones precisas para muchos, muchos elementos básicos de la vida, la ciencia y la experiencia, ¡de ninguna manera disminuye su propia realidad! Además, las palabras “más importantes” son casi imposibles de definir precisamente sin contradicciones aparentes: (por ejemplo, “luz,” “existencia,” “vida”) o circularidad (argumentos circulares) (p.ej., “fuerza” y “materia,” “esencia,” y “atributos”).

 

Consecuentemente, aun antes de llegar a posibles evidencias históricas de este “más allá” y los múltiples argumentos filosóficos a favor de a la existencia de este “más allá” (¡y los debates sinnúmero acerca de ellos!), a mi me parece razonable una creencia simple en algún tipo de “más allá.” Tal creencia parece ser parte de nuestro pensamiento (la prueba siendo su ubicuidad en casi todas las culturas de la historia humana), y que sigue creciendo en influencia, y la cual tiene conceptos para los cuales encontramos ilustración general y apoyo práctico dentro de nuestra experiencia (es decir, “más allá,” Causa Primera, causa y efecto, dependencia).

 

2. Esta “causa” tiene que ser por-lo-menos-tan-compleja como el universo. La unidad más compleja que aparece en el universo es la personalidad humana. La “causa” de ella, entonces, tiene que ser por-lo-menos-tan-personal como somos nosotros.

 

3. Esta “persona” ( de ahora en adelante referida como una “Persona”—porque este Uno es obviamente superior a nosotros en poder creativo (y para usar un término filosófico una “existencia sin precedente” o “existencia no-derivada”—mira, ¿no es cierto que mis palabras son infinitamente más claras que las del fulano de tal religioso?)) y creó un universo/una realidad que tiene una cantidad inmensa de diversidad y belleza. Esta Persona hubiera podido crear un mundo sin color, sin música, sin la variedad explosiva de sabores, de flores, de formas de vida, y de gente (¡imagínese la ciudad de Nueva York con solo un tipo de cara!).

 

4. Esta persona nos creó para que tengamos esperanzas, sueños, temores y preguntas constantes como: “¿Por qué estoy acá?,” “¿Cuál es el propósito de la vida?,” ¿Cómo puedo ser feliz?,” ¿Cómo puedo hacer una diferencia?”

 

5. En la misma medida, esta Persona creó la humanidad con la habilidad de hacer impacto a su mundosea de manera positiva o negativa. Por eso, tenemos las obras de seres humanos en los dos extremos como es el caso de Carlomagno, Alberto Schweitzer, Adolfo Hitler, Shakespeare, De Sade, Gandhi, Abraham Lincoln, Miguel Ángel, Florence Nightingale, Lenin, Juana de Arco, Beethoven, Torquemada, Augustín, Genghis Khan, Booker T. Washington, Mao. Los seres humanos de verdad han impactado el mundo—sea de manera buena o mala.

 

6. Hemos dejado nuestras huellas—buenas y malas—en todo . Las hemos dejado en nosotros mismos (somos capaces de crecer y desarrollarnos, pero es como si nunca alcanzáramos nuestra potencial verdadero), en cuanto a nuestras relaciones (somos capaces de empezar, mantener y disfrutar de relaciones personales, pero nunca tales relaciones alcanzan su potencial verdadero—¡y nos exigen una cantidad inmensa de trabajo para que sean por lo menos un poco saludables y beneficiosas!), en cuanto a nuestro mundo (¿debemos mencionar la contaminación acá?), y en cuanto a nuestra relación con esta “Persona” (frecuentemente nos sentimos con separación, indiferencia o incluso hostilidad hacia este Uno—¡ciertamente no tenemos una relación estrecha y linda con Él en manera automática!).

 

7. El resultado de esta “mezcla de cosas” en cuanto a nuestro universo se hace evidente cuando intentamos encontrar ayuda a la pregunta de “¿Cómo puedo salir de todo este desastre?” Todo lo que podemos sacar acerca de esta “Persona” es que 1) sí existe ese Uno; 2) esta Persona es compleja y por-lo-menos-tan-personal como nosotros; y 3) en alguna forma estamos inquietos y agitados y nos preguntamos acerca de nuestro lugar en el universo y en la historia. Bien rápidamente nos damos cuenta de que no somos capaces de “resolver” o “ descubrir” como arreglar o reparar todas las relaciones, ni nuestros propios caracteres, hasta un estado óptimo.

 

8. Entonces, sin duda necesitamos una cosa (y además otra cosa probablemente): Definitivamente necesitamos información suficiente, confiable y clara sobre “lo que debemos hacer.” Y…quizás necesitaríamos ayuda para “poder hacer aquello”—lo que sea el significado de “aquello”—para arreglar todo el asunto.

 

9. Empecemos con los requisitos de información: “suficiente, confiable y clara.” No podemos encontrarlo por nosotros mismos a causa de la escasez de información—como individuos o en grupos. Podemos adivinar, grupos universitarios pueden hacer suposiciones “educadas”, y grupos religiosos pueden concebir sus propias suposiciones “piadosas.” El problema es que las opiniones son muy variadas, y ¡son de cualquier tamaño, perspectiva y conclusión! (A propósito, ¡la historia de la filosofía nos ha mostrado que al empezar con el finito siempre es imposible poder llegar al infinito!)

 

10. Consecuentemente somos completamente dependientes de algún tipo de comunicación/instrucción que viene de esta “Persona más allá.” Sócrates explicó esta necesidad claramente así poco antes de morir: “Todo la sabiduría del mundo es como un barco pequeño en el cual tenemos que zarpar cuando salimos de la tierra. Si sólo hubiera un cimiento más sólido del cual pudieramos zarpar… quizás alguna palabra divina.” O, más reciéntemente, de Sigmund Freud: “La escasez de la satisfacción que un hombre puede sacar de la realidad le deja hambriento de más.”

 

11. ¿Qué tipo de comunicación sería? ¿Qué aspecto/forma tendrá? Tendría que estar dentro de la historia (para que todos puedan tener acceso a ella), registrado (para que todos puedan tener acceso sea cual fuere la época que nos toque vivir), lingüístico y traducible (para que todos puedan tener acceso independientemente de su idioma), y en lenguaje “común” (“simple”) (para que tenga “más objetividad” que por ejemplo, el arte, y para que pueda hablar de los asuntos globales—como la muerte, la desesperación, la esperanza, la fe, la paz, la alienación, la falta de propósito, los límites de los humanos, el perdón—en contraposición a lenguajes más “precisos” como la matemática o la lógica con sus vocabularios un poco más estrictos y limitados). Probablemente NO se confiaría simplemente de la transmisión oral sino que  sería escrito y registrado tal como fue comunicado. También, debido a que tocará los asuntos “difíciles” como nuestras fallas morales o nuestras experiencias después de la muerte, probablemente aparecería dentro del área de la vida que normalmente llamamos lo “religioso.” Además, probablemente se atrevería a proclamar algunas afirmaciones un poco raras e increíbles (“este escrito es de la Persona 'fuera' del universo”—en lugar de la sabiduría de algún monje que medita o algo así) y probablemente ofrecería un poco de evidencia o datos para apoyar tales afirmaciones un poco raras (¡de verdad raras!). Si fuera impulsado por una preocupación real de comunicar información importante y/o “urgente,” probablemente tendrá un tono autoritario (quizás aun exclusivista). Finalmente, un “mensaje verdadero de esta Persona” probablemente nos afectaría en manera fuerte—algunas citas del mismo quizás nos harían enojar y ofender nuestro orgullo, nos pondrían un poco incómodos y nerviosos, o calmarían nuestros miedos.

 

12. Mis estudios y experiencias en los últimos 25+ años me han llevado a la conclusión inescapable que precisamente tal comunicación ha ocurrido—y no solamente en un punto del tiempo sino a lo largo de miles de años. Esta Persona entró en la historia en varios tiempos diferentes y en varias maneras distintas. Mucho de la comunicación fue registrado y lo tenemos en un libro “religioso” llamado las Escrituras Judeocristianos.

(Hablando de esto, siempre a mí me parece fascinante como las personas “evalúan” ese Libro (la Biblia). La gran mayoría de la gente no tiene casi nada de conocimiento directo de donde ha venido, como su transmisión fue protegida, como su veracidad histórica ha sido verificada vez tras vez, como supuestas “contradicciones y errores” han desaparecidas a lo largo de las últimas 6 décadas de investigación, y cuales son sus enseñanzas básicas. Pero…muchas de tales personas no lo consideran como preciso, relevante, actualizado o con valor para su búsqueda del significado para sus vidas. Es como el lema antiguo de “Nunca lo he evaluado personalmente ni detalladamente, ¡pero yo se que nunca puede tener la razón!”)

 

13. En la búsqueda por medio de varios libros religiosos “clásicos” los cuales fueron posibilidades para ser esa comunicación, he encontrado que este libro “extraño” es bien distinto que los otros en muchas maneras.

Primero, el libro se atreve a pretender centenares de veces que es “la Palabra de Dios.” No evita ni esconde esta aseveración de ninguna manera. No pretende de ser “un consenso de los pensamientos más sublimes y nobles de la humanidad.” Nunca pretende ser las “perspicacias” de unos personajes o razas privilegiadas en lo religioso. Este libro debe ser: ya sea totalmente engañoso y loco o bien completamente divino—no hay una tercera opción como “un libro lindo y útil.”

 

Segundo, ¡este libro infunde temor en la mayoría de los corazones de las personas! Diferentes citas de la Biblia abundan en la buena literatura mundial, pero si lo citas en una conversación religiosa con un amigo, ¡nos hace sentir nerviosos! (Aun más adelante en este documento, cuando cite un poco de ello, probablemente Ud., el lector, responderá emocionalmente con nerviosismo, náusea, o los dos a la vez—¡ya va a ver!).

 

Tercero, manifiesta y ofrece evidencia única en cuanto a su origen “de otro mundo.” Este libro tiene centenares y centenares de pronósticos de eventos del futuro—algunos son bastante generales, pero muchos son muy detallados con mención de lugares y fechas. De acuerdo con nuestro mejor conocimiento erudito actual, ni siquiera uno ha fallado. ¡Eso no puede ser de los humanos nada más, con tanta exactitud! Este libro ha sobrevivido muchos intentos serios para erradicarlo y destruirlo, desde los intentos represivos de Antíoco IV (Epífano) antes del tiempo de Jesús, hasta los decretos imperiales para quemar todas las copias existentes bajo los emperadores Romanos. A pesar de presión cultural, económica y política hacia el politeísmo y sincretismo (combinación de varias religiones) a lo largo del tiempo en que se fue escribiendo y recopilando a lo largo de los siglos, mantiene un tema de un estricto y serio monoteísmo. También, nos muestra un estilo de casi confrontación—lo que se esperaría de una “Persona” perfecta. No nos “mima” —como si fuéramos niños— más bien nos llama a ser responsables en cuanto a nuestras fallas personales. Pero no nos agobia en cuanto a tales fallas. Nos comunica consuelo y preocupación en cuanto a nuestro gran problema (pero sin ser demasiado melodramático ni cediendo en lo absoluto en sus estándares éticos), y documenta como él mismo proveé de lo necesario para poder salir de nuestro problema, y además nos da los pasos necesarios para “reparar”/resolver la situación.

 

Cuarto, y lo más importante, su mensaje es radicalmente diferente que cualquier otra literatura (incluyendo la mayoría de la literatura “cristiana”). Está de acuerdo, por supuesto, con la mayoría de la otra literatura en cuanto a los principios básicos para vivir bien (tocando cosas como los Diez Mandamientos -como no debemos robar, ni mentir, etcétera- y la Regla de Oro), pero toma una posición única en cuanto al problema principal—nuestras fallas morales y sus consecuencias. Otros clásicos religiosos afirman que el método básico para superar nuestras fallas morales y sus consecuencias en nuestras relaciones (con nosotros mismos, con otros, con el universo y con esta “Persona”) es viviendo vidas mejores, haciendo buenas obras, “caminando en manera religiosa,” cumpliendo alguna lista de reglas, haciendo tu mejor esfuerzo, pensando positivamente, etcétera. Pero, para resolver nuestro problema, el mensaje principal de las Escrituras Judeocristianas es diametralmente opuesto a esta respuesta (pero, por supuesto, no está en contra de hacer tales cosas).

 

14. Dado que ya he encontrado la fuente de información acerca del problema, ¿Qué dice específicamente esta Comunicación acerca de los asuntos? (Saque

 su “Dramamine” o cualquier otra medicina contra la náusea o mareo—¡porque voy a tener que citar algunos pasajes de este Libro!).

 

[15. Solo hay un asunto más para tocar aquí— el típico argumento “puedes interpretar la Biblia en cualquier manera que quieras.” -- Disculpe que sea necesario tocar tantos temas preliminares antes de llegar a los resultados, pero como mi madre siempre me decía, “más tarde me lo agradecerás-” Sin minimizar las dificultades de entender cada punto, y cada cosa sutil, y cada referencia de este libro bastante grande, los temas básicos realmente son fáciles de entender/tener acceso a ellos (esto, por supuesto, probablemente encajaría con la idea de porque esta Persona se comunicaría con nosotros— ciertamente no sería comunicación si no se pudiera entender). Hay algunos puntos para tomar en cuenta aquí:

 

PRIMERO, hay algunos pasajes que de verdad no entiendo, pero hay otros que son tan claros como la nariz de mi cara. Hay un mundo de diferencia entre el entender Ezequiel 1.6-10:

“…cada uno de los cuales tenía cuatro caras y cuatro alas. Sus piernas eran rectas, y sus pies parecían pezuñas de ternero y brillaban como el bronce bruñido. En sus cuatro costados, debajo de las alas, tenían manos humanas. Estos cuatro seres tenían caras y alas, y las alas se tocaban entre sí. Cuando avanzaban no se volvían, sino que cada uno caminaba de frente. Sus rostros tenían el siguiente aspecto: de frente, los cuatro tenían rostro humano; a la derecha tenían cara de león; a la izquierda, de toro; y por detrás, de águila.”

 

…en comparación con Juan 10.10:

“…yo (Jesús) he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.”

 

Conclusión: ¡es un asunto simple de auto-disciplina enfocarse (al inicio) en los pasajes más obvios y entendibles!

 

SEGUNDO, casi siempre hay pistas y sugerencias en el pasaje en cuanto al significado de cada parte ( lo mismo sucede con cualquier gran obra literaria ). Las parábolas son explicadas más adelante, las referencias a figuras en el inicio son ampliadas más tarde, y los principios son explicados con ejemplos.

 

TERCERO, la ciencia de la interpretación literaria (la hermenéutica) tiene un área especial para la literatura sagrada. Uno de sus principios más importantes es notar como la audiencia original había respondido. Por ejemplo, si la gente de su tiempo quería matar a Jesús porque él había pretendido ser “el Hijo de Dios,” entonces tal frase no debe significar solamente “un hombre bueno,” o “un Profeta” o un “ criatura de Dios” o algo así—tenía que ser blasfemo para sus estándares y su criterio, tenía que significar algo “más que un simple hombre.” 

 

CUARTO, ha sido mi experiencia que algunas personas se intentan esconder detrás de esta idea para evitar enfrentar algunos asuntos importantes de la vida. Esta Obra no es cien por ciento transparentemente clara (tampoco ninguna obra seria de la literatura mundial lo es), pero aun así, es mucho más simple en las áreas básicas de lo que muchos al inicio piensan que sea].


16. ¿Cuál es, por consiguiente, la información que se puede sacar de los pasajes “más obvios” que tratan de lo que tiene que ver con nuestra situación? (Voy a estipular cada punto principal como un “Punto Principal” con un número, y después citar algunos de los pasajes de la Biblia. Algunas de las traducciones y paráfrasis son mías).

 

Punto Principal Uno: Esta Persona siempre ha deseado que nosotros tengamos realización, significado, gozo y una vida “llena y completa.” No quiere decir una vida sin algo de dolor o sin algunos desafíos, sino una vida donde tales cosas ocurren en un contexto de crecimiento, desarrollo y logros—hacia la realización. Solo podemos darnos cuenta y disfrutar de estos “beneficios” cuando estamos en relación correcta con esta Persona, con nosotros mismos, y con otras personas.

Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría” (Salmo 4.7); “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha” (Salmo 16.11); “Porque el Señor…al íntegro le brinda su amistad” (Proverbios 3.32); “Yo soy el Señor tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y te la llenaré” (Salmo 81.10); “El producto de la justicia será la paz; tranquilidad y seguridad perpetuas serán su fruto” (Isaías 32.17); “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31.3).

 

Punto Principal Dos: Debido a nuestras fallas y deficiencias, todos nosotros nos hemos separado de tales relaciones y sus beneficios consiguientes.

“…pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3.23); “Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios” (Isaías 59.2); “Ya que no hay ser humano que no peque” (2 Crónicas 6.36); “…al de ojos altivos y corazón soberbio no lo soportaré” (Salmo 101.5); “Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal” (Habacuc 1.13).

 

Punto Principal Tres: Tal separación se experimenta ahora mismo (relaciones rotas, vidas sin esperanza, desilusión y desesperación) y aun se intensifica a lo largo de los años, antes y después de la muerte física. De hecho, tal separación es un tipo de “muerte.”

Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6.23); “…ellos, empeñados en su rebeldía, se hundieron en la maldad” (Salmo 106.43); “…del pecado que lleva a la muerte” (Romanos 6.16); “El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción” (Gálatas 6.8); “…la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron” (Romanos 5.12); “…muchas son nuestras infidelidades” (Jeremías 14.7); “…la segunda muerte” (Apocalipsis 2.11; 20.6).

 

Punto Principal Cuatro: Tal separación ha llegado a ser parte de quienes somos, y de lo que hacemos. Sea lo que fuera el intento para arreglar tales relaciones, no se podrá lograr restaurar dichas relaciones originales. Simplemente no somos “lo suficientemente grandes” ni “lo suficientemente buenos” para reparar el daño.

“…el que es cruel, a sí mismo se perjudica” (Proverbios 11 .17); “¡Pues tampoco ustedes pueden hacer el bien, acostumbrados como están a hacer el mal!” (Jeremías 13.23); “…fuiste engañado por el terror que infundías y por el orgullo de tu corazón” (Jeremías 49.16); “…su tendencia a prostituirse les impide conocer al Señor” (Oseas 5.4).

 

Punto Principal Cinco: Si tales relaciones, especialmente la más importante, la cual será la fundamental, con esta Persona, se quiere que sean “arregladas/restauradas,” eso tiene que ser hecho por Él. No hay otra opción.  

Nadie puede salvar a nadie, ni pagarle a Dios rescate por la vida. Tal rescate es muy costoso; ningún pago es suficiente” (Salmo 49.7-8); “…estábamos muertos en pecados” (Efesios 2.5); “Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres” (Isaías 29.13); “…es el regalo de Dios” (Efesios 2.9).

 

Punto Principal Seis: Esta Persona no estaba obligada a intervenir de ninguna manera, pero escoge hacerlo (por cierto, esto revela un poco de su carácter y naturaleza en el proceso).

“…nos dio vida con Cristo…para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia” (Efesios 2.5, 7); “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó…” (Efesios 2.4); “Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias…” (Lamentaciones 3.22, RV); “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3.16).

 

Punto Principal Siete: Este “puente” entre Dios y los seres humanos tiene que ser precisamente esto, unir a ambos en una relación significativa: Dios y el hombre. En otras palabras, la integridad de tres cosas tiene que mantenerse en la operación (quien Dios es, quien es el ser humano, lo que la separación es).

 

Punto Principal Ocho: Su “respuesta/solución” a todo esto es tomar la “separación” sobre Sí Mismo, e injertarnos a otra relación pre-existente.

 

Punto Principal Nueve: La manera en que esto se llevó a cabo en la historia es un poco extraño (lógico, pero extraño).

A. Dios el Padre tiene un hijo eterno, fuera del tiempo y el espacio, el cual comparte su misma naturaleza: “Y ahora, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera” (Juan 17.5); “Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!” (Juan 8.58).

 

B. Este hijo tiene una relación eterna con el Padre que no se puede romper (debido a su naturaleza compartida): “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios…Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros” (Juan 1.1, 14); “El Padre y yo somos uno” (Juan 10.30); “…el Padre está en mí, y que yo estoy en el Padre” (Juan 10.38; 14.10).

 

C. Este hijo se ofrece voluntariamente (y el Padre lo permitió) para entrar en este universo y tomar la naturaleza y forma de un ser humano (además de su Otra naturaleza), y tomó el nombre Jesús, para unirnos con “la vida”:

“…yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10.10); “…el Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20.28); “Cristo Jesús siendo por naturaleza (en forma de) Dios…se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza (la forma) de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos” (Filipenses 2.5-7); “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19.10).

 

D. Este Hijo demuestra algo “extraño” semejante a lo que se nota de la Biblia. Proclamaba cosas extraordinarias y exorbitantes (sus oyentes intentaron asesinarlo varias veces), hablaba las perspectivas de la Comunicación, mostraba compasión, pero no justificaba las malas acciones, y demostraba una vida bien vivida “más allá” del Hombre . (Por ejemplo, sus amigos más cercanos vivieron con Él día y noche por tres años, ¡y aún así más tarde testificaban que él vivió una vida moralmente perfecta en cada detalle! Imagínese lo que nuestros amigos dirían de nuestras propias vidas.) Como las Escrituras, no tenemos la opción de llamarlo simplemente un “Profeta” o “un buen hombre” o “un gran maestro.” ¡Él era ya sea un mentiroso, o un loco, o el Señor!

Así que los judíos redoblaban sus esfuerzos para matarlo, pues no sólo quebrantaba el sábado (¡por sanar a la gente!) sino que incluso llamaba a Dios su propio Padre, con lo que él mismo se hacía igual a Dios” (Juan 5.18).

 

E. Este Hijo-en-la-tierra toma sobre su Persona nuestra “separación” (en una ejecución pública conocida como crucifixión).

 

Dios hizo que Cristo, quien vivía una vida perfecta, llegará a “ser” la maldad/el pecado por nosotros, para que podamos “ser” moralmente justo ante Él: “Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador (literalmente “lo hizo pecado”), para que en él recibiéramos (“llegáramos a ser”) la justicia de Dios” (2 Corintios 5.21); Otra versión: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él” (RV); “Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados…Por sus heridas ustedes han sido sanados” (1 Pedro 2.24); “Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios” (1 Pedro 3.18); “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados” (1Juan 4.10).

 

F. Él no se quedó muerto (su relación eterna con el Padre produjo una resurrección) y Él abrió la posibilidad de “injertarnos” a Su relación eterna con el Padre:

“…Dios lo resucitó…porque era imposible que la muerte lo mantuviera bajo su dominio” (Hechos 2.24); “Mataron al autor de la vida, pero Dios lo levantó de entre los muertos…” (Hechos 3.15).

 

G. Esto permite que el Padre no tuviera que ceder su integridad acerca de la separación, y entrega las consecuencias completas de la separación en la historia (sobre Su Hijo): “…pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo (separándose a sí mismo de Su Hijo en la cruz) para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús” (Romanos 3.26; entonces, en un sentido estaba anunciando que los que tenían una relación de confianza y fe con Su Hijo, serían moralmente perdonados ante Él); “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Marcos 15.34).

 

[Hablando de esto, todo esto fue prometido y descrito detalladamente a lo largo de un período de 3,000-4,000 años, ¡para que no pudiéramos perderlo! Había entre 100-200 pronósticos (profecías) acerca de la venida del Hijo a la historia—Su lugar de nacimiento, el tiempo, las circunstancias, lugares de crianza, características, muerte, propósito, etcétera.]

 

Punto Principal Diez: La última pieza de todo este rompecabezas somos nosotros. Es necesario que entremos a esta relación como personas, con el primer movimiento de cualquier otra relación positiva—la confianza. Él quizás nos entregue la información mediante literatura como esta, nos “acose” al enviarnos algunos de sus seguidores, o bien nos conduce hacia Él mismo a través de la vacuidad o el dolor, pero siempre tendremos que tomar una decisión personal de confiar en Él. Es necesario que afirmemos Quien-Fue-Él (el Dios quien tomó la naturaleza humana) y Que-Hizo-Él (cargó las consecuencias completas de nuestras fallas y fracasos en lugar de nosotros):

“Presten atención y vengan a mí, escúchenme y vivirán” (Isaías 55.3); “En él, mediante la fe, disfrutamos de libertad y confianza para acercarnos a Dios” (Efesios 3.12); “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios (y no solamente criaturas o ciudadanos o algo así)” (Juan 1.12); “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda (no va a experimentar la consumación final de la muerte en todos sus grados y formas), sino que tenga vida eterna (vida caracterizada por estabilidad, plenitud y eternidad)” (Juan 3.16).

 

Punto Principal Once: Una vez que hemos entendido esto y hemos tomado una decisión deliberada para depender de Su obra para “hacer un puente,” Él cumple su compromiso al injertarnos a su relación con el Padre, para iniciar el “ flujo beneficioso” hacia nosotros:

Prueben y vean que el Señor es bueno” (Salmo 34.8); “Tan grande es su amor por los que le temen (y lo consideran como Dios) como alto es el cielo sobre la tierra” (Salmo 103.11); “Sabrás entonces que yo soy el Señor, y que no quedarán avergonzados los que en mí confían” (Isaías 49.23); “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida” (1 Juan 5.12); “Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” (2 Corintios 5.17).

 

(Es sumamente importante entender que esta es una relación personal de confianza en la cual entramos. Confiamos en una persona, debido a Quien es, y Que hizo Él. No confiamos en una “no-persona”—es decir, no confiamos en nuestra “confianza” misma o en nuestro “involucramiento en la iglesia” o en nuestras “buenas obras” o en “buenas intenciones ” o en “trabajo de voluntariado” o nuestras ofrendas u “oraciones” o “pensamiento positivo” o cualquier otra cosa que no es Dios-quien-hizo-Su-obra-en-la-tierra. No se olvide de que no es nuestra confianza la que nos injerta a la relación nueva, sino el Hijo.)

 

Punto Principal Doce: Hay que dejar de leer este documento, ¡y tiene que tomar su decisión ahora! (Póngase un poco nervioso ahora—¡voy a llegar pronto a la conclusión!). Si todo esto tiene sentido para Ud., debe tener sentido aun más para superar todas las vacilaciones, y renuencias, e incertidumbres naturales (siempre van a estar presentes) y ¡HÁGALO AHORA MISMO! Es bastante simple de hacer. Simplemente hay que decirle a Dios en sus propias palabras que usted ha tomado una decisión de confiar en Su Hijo y en Su obra para restaurar la relación. No se preocupe de “ sentirse suficientemente sincero”—nunca lo sentiremos. (Eso es parte de la separación de nosotros mismos). Solo hay que decirle algo como esto:

“Dios, no estoy seguro de lo que estoy haciendo, pero hago una decisión para confiar en Tu Hijo Jesucristo para sanar nuestra relación. Yo creo que Él era Dios quien tomó una naturaleza física como la mía, y que llevó toda mi culpa y su consecuencia sobre sí mismo, para que yo no tenga que hacerlo en el futuro. Gracias por hacer todo esto tan simple y fácil.

 

(Vamos, hágalo ahora mismo, le espero…dum, dum, dum, de dum…¿ya has terminado? ¿No? Confíe en mí, hágalo ahora, le espero un poco más---mire otra vez a la oración…dum, dum, dum, de dum).

 

Si Ud. acaba de hacerlo, no se olvide que no es la oración específica ni las palabras de estos comentarios los que hacen que le injerten, es la Persona a quien se hacen dichos comentarios o se dicen dichas palabras.

 

Si ha tomado este “paso” y ha hecho este movimiento hacia Dios, empezando una relación con Él basada en Sus Esfuerzos/Obras, entonces Su atención favorable está sobre Ud. aún mientras está leyendo todo esto. Considere lo que dice 1 Juan 5.13:

“Les escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios (a los que han puesto su confianza en la Persona y Obra de Hijo de Dios), para que sepan que tienen vida eterna (para que tengan plena confianza que han empezado una vida nueva que va a crecer y profundizar para toda la eternidad).”

 

 Por tanto, relájese…el asunto está resuelto—la relación ha sido creada, es eterna, basada en ese hecho simple de confianza personal (simple, ¿no?). Acaba de cambiar el universo en cierto sentido. La cosa ahora es poder hacer crecer y desarrollar esta relación, a fin de que alcance la plenitud y total potencial en su vida. 

 

¿Qué cosa se puede esperar ahora? Como el inicio de cualquier otra relación personal, probablemente no va a sentirse lleno de sentimientos agobiantes, ni emociones altamente impactantes (al inicio). Dios es muy tranquilo en Su trato con los seres humanos pero es bastante cuidadoso y meticuloso…Va a buscar lo bueno para usted en cada área de su vida. Probablemente Ud. va a experimentar un caos de sentimientos, pensamientos, inclinaciones, dudas, perspectivas, etcétera. Las Escrituras usan la frase un poco peculiar de “un nuevo nacimiento” para describir el cambio que ha sucedido en su vida hace un momento. Tal como una “nueva vida” generalmente está sin enfoque, se expresa con dificultad, y está confundida (como un infante), así será necesario un poco de tiempo para que “todo tenga más sentido”, y a fin de que los patrones sean reconocidos, se puedan ir entendiendo. Y el paso próximo y obvio no es ni siquiera un paso—simplemente es un lento crecimiento, mientras los beneficios de esta nueva relación empiezan a aparecer y notarse en varias áreas de su vida. Casi inmediatamente va a notar algunas influencias nuevas, perspectivas, sentimientos y pensamientos en algunas áreas—otras áreas van a requerir bastantes años o aun décadas.

 

Pero, como en cada relación nueva, se necesitan dos cosas: información e interacción. Puede obtener una cantidad inmensa de información sobre Él de su Comunicación, obviamente, pero hay otras fuentes de información que son importantes también. Las “otras fuentes” básicamente vienen de una interacción con Él y con su “círculo social.”

Será provechoso cultivar un hábito de hablar acerca de todo con Él. (Va a parecer un poco extraño al inicio, pero, más tarde, ¡va a llegar a ser la experiencia más rica que jamás ha experimentado!). Pregúntele acerca de cualquiera cosa, haga sus quejas sobre cualquier cosa, agradézcale por lo que sea, admita su ignorancia, ruéguele por cualquier cosa, llore acerca del dolor para que Él le escuche, échale sus frustraciones, ábrase con sus temores—toda cosa y cualquier cosa tiene sentido en tal relación. Como Dios (en todo lo que realmente significa su nombre), Él le conoce bien a Ud. mucho más de lo que usted se pudiera llegar a conocer a sí mismo —y Él sabe lo que va a enriquecer su vida y darle plenitud, gozo y bienestar.

 

También, por favor, por favor, por favor… no se olvide que las relaciones requieren invertir una cantidad de tiempo. (Esta relación requiere un poco menos, debido al simple hecho de que Él nunca va a malentenderle—Él siempre tiene paciencia, es firme , sabio, amable, tranquilo, con sonrisa, siempre aceptándole, y “de su lado”—pero , ¡es imposible manipularle!)

 

Tal como es necesario compartir sus intereses, deseos, preocupaciones, etcétera, con Él, debe empezar a preguntarle acerca de los Suyos: ¿De qué cosa está preocupado más en el Universo? ¿Qué opina Él acerca de fulano de tal, o de algún movimiento o cualquier evento? Probablemente no es necesario avisarle que no se debe esperar una respuesta audible, pero hay que creerme, Él es bastante competente para dar a conocer sus respuestas en su vida y experiencia.

 

También, se puede aprender bastante mediante su “círculo social” (grupo social). Otros que han tenido esta relación por años, por más tiempo que usted, pueden actuar como “hermanos y hermanas mayores” al compartir todo lo que saben. ¡Hay que aprovecharse de esto! (Pero, tenga bastante cuidado en escoger el grupo correcto. Lo que le conviene son personas en “esta relación,” no los que están metidos en “religión” no más. Es cristianismo, no “iglesianismo.” Si necesita una recomendación de algún grupo donde vive, escríbeme al correo electrónico más adelante).

¡Las siguientes 72 horas probablemente van a ser un poco extrañas! Quizás va a sentirse un poco torpe o estúpido, preguntándose de lo que estabas pensando al leer este documento (¡!). Quizás esté pasando por experiencias profesionales, emocionales o personales muy negativas, a las cuales estará tentado a “culpar” por esta decisión.

 

La razón básica de todo esto tiene que ver con nuestra naturaleza mezclada, y como “los dos lados” están respondiendo a tal decisión. Lo que le recomiendo es que no tome en cuenta mucho de sus sentimientos emocionales por las siguientes 72 horas, mientras que esté leyendo ciertas partes de la Escritura lo más posible (y no literatura religiosa). Le sugiero que obtenga o compre una traducción moderna de la Biblia (p. ej., Nueva Versión Internacional o la Biblia de las Américas) y lea los libros de Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses y Tito (Se pueden encontrar los números de las páginas en el Contenido al inicio—cada Biblia lo tiene). Léalos vez tras vez hasta que desaparezca el sentido de “lo extraño.” (Otra vez, si no se puede encontrarla, escríbame y vamos a ver lo que podamos hacer).  

También, quizás sería provechoso leer el artículo (en ingles) llamado “What’s Next?” (¿Qué es lo que sigue?”) en el sitio de http://www.christian-thinktank.com/whatnext.html, para sugerencias sobre como crecer esta relación en profundidad, significado, bienestar, entendimiento, y transformación personal y positiva.

 

Reconozco que debe parecerle un poco raro leer acá que su vida vaya a cambiar aun mientras que esté leyendo todo esto. Pronto va a notar algunas influencias nuevas, percibir cosas antiguas bajo una nueva luz, reconocer una lucha interior y moral más intensa, fijarse en cosas que nunca había notado antes, encontrar fuerza nueva y visión en su vida. Amigo, esto continúa siempre—siempre creciendo, mejorando, siendo más fuerte, más amable, más tranquilo, más firme y más sabio—más como Él, con cada experiencia nueva (aun los fracasos van a ser usados por Él para formar nuestro carácter y destino—fracasos anteriores quizás nos sirvieron sólo para abrirnos a la posibilidad de tener esta relación con Dios).

 

Reconozco que esto suena un poco común y demasiado trillado, pero es la aventura más genial que se puede imaginar. Escríbame, si quiere, para que pueda anotar la fecha…¡y para que yo pueda llamarle en 10 años para que me diga si no yo tenía la razón!

 

También, si tiene preguntas o tiene necesidad de saber de recursos especiales, escríbame a intentar responderle. Hay una vida entera más adelante—llena de preguntas—y muchas de las respuestas (en inglés) se pueden encontrar en el sitio mío (www.christian-thinktank.com). Y cuando se acaben las siguientes 72 horas, haga un copia de este documento y entreguésela a un amigo—y quizás va a cambiar el universo aun una vez más.

 

Glenn (setiembre 1999).

 


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